Hitachi Energy e ISA Energía Brasil impulsan la sostenibilidad del sistema eléctrico con el primer reactor de 460 kV alimentado con aceite vegetal de Latinoamérica

En el marco de una iniciativa centrada en la modernización y la descarbonización de su infraestructura eléctrica, ISA ENERGIA BRASIL inició la instalación del primer reactor de 460 kV de Latinoamérica que utiliza aceite vegetal como fluido aislante y refrigerante.
Suministrado por Hitachi Energy, el reactor de derivación de 460 kV utiliza un fluido aislante a base de aceite vegetal en este proyecto, lo que aumenta la seguridad operativa y reduce el impacto medioambiental en aplicaciones de alta tensión. La iniciativa cuenta con una inversión de la ANEEL de unos 18 millones de reales (aproximadamente 13.740 millones de pesos) y tiene como objetivo sustituir el tradicional aceite mineral, derivado del petróleo, por un compuesto orgánico de origen renovable. Ubicado en la subestación de Bauru, en el interior del estado de São Paulo, el equipo representa un hito tecnológico para el sector eléctrico, al combinar innovación, seguridad operativa y sostenibilidad.
A nivel operativo, los reactores en derivación son esenciales para la seguridad del sistema eléctrico: se encargan de absorber la potencia reactiva, que, cuando es excesiva, puede provocar un aumento de las tensiones de la red, especialmente en situaciones de baja carga o en líneas de transmisión de gran longitud. De este modo, estos equipos de gran tamaño contribuyen a la estabilidad de la red, garantizando que la energía llegue a los consumidores de forma segura, eficiente y dentro de los límites operativos del sistema.
El proyecto incluye cuatro reactores de derivación monofásicos con una capacidad de 66,67 megavoltiamperios reactivos (MVAr), y cada unidad requiere unos 14.700 litros de aceite vegetal, lo que supone un total aproximado de 58.800 litros de este insumo sostenible. La primera unidad llegará a la subestación en mayo, mientras que las demás están previstas para el mes de agosto.

La subestación de Bauru está inmersa en un ciclo de inversiones en modernización (refuerzos y mejoras) que ascienden a unos 190 millones de reales (145.000 millones de pesos), incluida la instalación de reactores aislados con aceite vegetal y la sustitución de otros equipos y sistemas, lo que aumentará la fiabilidad de la operación y aportará mayor seguridad energética al Sistema Interconectado Nacional (SIN). En total, el proyecto en la subestación de Bauru contribuirá también a la creación de más de 100 puestos de trabajo directos e indirectos durante las obras, además de ser un centro que alberga los Centros de Tratamiento de Aceite y de Mantenimientos Especiales de la empresa y el Laboratorio de Innovaciones.
Ingeniería de alta complejidad
El desarrollo del reactor requirió un equipo de trabajo multidisciplinar, en el que participaron equipos globales y locales de Hitachi Energy, debido a la complejidad que supone utilizar aceite vegetal en una clase de alta tensión, como la de 460 kV. Cuanto mayor es el nivel de tensión, mayor es el análisis de los materiales aislantes internos del equipo, lo que exigió un gran rigor en todas las etapas del proyecto de ingeniería.
Se trata de una tecnología inédita, diseñada desde su concepción para funcionar con aceite vegetal. Para hacer viable su fabricación, la empresa llevó a cabo estudios logísticos específicos, promovió la adaptación de procesos, estableció alianzas con proveedores estratégicos y movilizó equipos especiales para la manipulación del fluido vegetal.

Sostenibilidad y seguridad operacional
El proyecto representa un paso importante hacia la adopción de fluidos aislantes renovables en aplicaciones de alta tensión, lo que demuestra la viabilidad técnica de crear una solución alternativa al aceite mineral, derivado de fuentes fósiles. El uso de un líquido aislante de origen vegetal ofrece una mayor seguridad contra incendios y reduce significativamente el impacto medioambiental de la operación.
A pesar de que los fluidos de aceite vegetal tienen una mayor densidad que el aceite mineral, las avanzadas capacidades de diseño e ingeniería de Hitachi Energy han permitido desarrollar un reactor con un diseño optimizado que reduce en un 20 % la huella de carbono de la unidad asociada al uso de materiales y disminuye las emisiones totales de carbono a lo largo del ciclo de vida en aproximadamente un 11 %. Esta contribución respalda los compromisos de neutralidad de carbono (Net Zero) de ISA ENERGIA BRASIL.
Las ventajas medioambientales son notables: el aceite vegetal es altamente biodegradable, con una biodegradación superior al 99 % en aproximadamente 10 días. Además, los análisis del ciclo de vida del fluido indican una huella de carbono inferior en comparación con el aceite mineral convencional de origen fósil, ya que el producto absorbe CO₂ durante su proceso de producción. Otra ventaja es el notable aumento de la seguridad de las subestaciones: el fluido tiene un punto de inflamación (temperatura de combustión) significativamente más alto en comparación con el mineral, y cuenta con la certificación internacional FM Global de resistencia al fuego.
El éxito de la operación puede allanar el camino para la ampliación del uso de esta tecnología en otras subestaciones de ISA ENERGIA BRASIL, en línea con su estrategia corporativa de combinar la eficiencia operativa con la agenda de descarbonización, además de constituir una referencia para el sector eléctrico nacional.

Compromiso Net Zero
En 2025, ISA ENERGIA BRASIL anunció su hoja de ruta para alcanzar las emisiones netas cero (Net Zero) de aquí a 2050, reafirmando su compromiso con la mitigación del cambio climático. La estrategia combina medidas de mitigación y adaptación al cambio climático, con objetivos claros: reducir un 60 % sus emisiones para 2040 y alcanzar una reducción absoluta del 90 % para 2050 en sus emisiones de Alcance 1, 2 y 3, tomando como referencia el año 2022. Las emisiones restantes se compensarán, alineando a la empresa con el Acuerdo de París y con el objetivo global de limitar el calentamiento a 1,5 °C para 2100.
La empresa ha avanzado de manera consistente en su agenda de gestión climática. Entre los principales resultados, destaca la reducción del 22 % en las emisiones directas de gases de efecto invernadero entre los años 2022 y 2025, fruto de iniciativas como el control riguroso de las fugas de gas SF6, la implantación de la autogeneración de energía renovable mediante plantas solares propias y la reducción del uso de combustibles fósiles, entre otras. La empresa invierte continuamente en soluciones que minimizan el impacto ambiental, como la adopción de drones en la implantación y operación de sus proyectos. En la Bolsa de Valores, ISA ENERGIA BRASIL forma parte de los índices ICO2 (Eficiencia de Carbono), ISE (Sostenibilidad Empresarial), IDIVERSA (Diversidad), IBRA, IBXX, IDIV, IEEX, IGCT, IGCX, MLCX y UTIL.

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